Negligencias médicas: Aspectos a tener en cuenta para reclamar

Imagen de Urtzi González

En el presente artículo, explicaremos los aspectos, tanto prácticos, como jurídicos, que se deben tener en cuenta antes de reclamar por una posible negligencia médica. Los ejemplos de negligencias médicas pueden ser muy dispares: retrasos en el tratamiento, diagnóstico erróneo, prescripción de medicamentos inadecuados o negligencias cometidas en una intervención quirúrgica.

Este tipo de negligencias pueden tener consecuencias muy graves, como son el fallecimiento del paciente, invalidez, lesiones permanentes o agravamientos de salud que no se habrían producido si el facultativo o personal médico que trató al paciente hubiera actuado conforme al estándar de diligencia médica que les era exigible.

Para alcanzar el éxito en este tipo de reclamaciones será imprescindible acreditar la existencia de tres elementos:

  1. El daño.
  2. La actuación negligente.
  3. El nexo causal entre ambos elementos.

En estos casos es importante conocer los pasos a seguir para verificar si ha habido negligencia, de quién y determinar su alcance y cuantificación. A continuación daremos unas pautas para hacerlo.

Primer paso: obtención de la documentación médica sobre la intervención de los facultativos

Para acreditar la existencia de negligencia médica, el primer paso a seguir para el que se crea afectado, es recopilar la documentación clínica que pueda acreditarlo. Dicha documentación es principalmente, y sin ánimo de exhaustividad, la siguiente:

  • Informe de alta hospitalario del paciente: Es el documento emitido por el médico responsable en un centro sanitario al finalizar cada proceso asistencial de un paciente, que especifica los datos de éste, un resumen de su historial, un resumen de su historial clínico, la actividad asistencial prestada, el diagnóstico y las recomendaciones terapéuticas (regulado en el Art. 20 y siguientes de la Ley 41/2002 reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica).
  • Historia clínica del paciente: La historia clínica de un paciente es el conjunto de documentos que contienen los datos, valoraciones e informaciones de cualquier índole sobre la situación y la evolución clínica de un paciente a lo largo del proceso asistencial (Regulado en el Art. 14 y siguientes de la citada Ley 41/2002).

A dicha documentación podrá añadirse cualquier informe que requiera el paciente sobre una asistencia sanitaria concreta, como podría ser la hoja operatoria, en el que se recojan todos los datos de cómo se llevó a cabo una intervención, una hoja asistencial de enfermería, donde se recoja toda la asistencia de enfermería desde que el paciente es ingresado hasta que se le da el alta, etc. A lo anterior, es importante añadir que cualquier paciente tiene derecho a obtener un informe médico sobre su salud (Art. 22 de la Ley 41/2002).

Segundo paso: pericial médica que determine la existencia de negligencia médica y determine quién es el responsable

Una vez que el paciente obtenga la documentación donde se refleje la asistencia médico-sanitaria recibida, será necesario para el buen fin de cualquier reclamación en este ámbito, que un perito médico determine, de forma objetiva, que se ha cometido una negligencia, su responsable y que ésta ha sido la causante de los daños provocados al paciente. Es decir, el nexo causal entre la actuación negligente y el daño provocado al paciente.

Lamentablemente, en el terreno de la Sanidad, hay mucho corporativismo y los distintos profesionales que trabajan en ella tienden a “taparse” sus errores entre ellos, y difícilmente encontraremos que un profesional reconozca la mala praxis de un compañero. Al menos públicamente. Lo que dificulta sobremanera este tipo de reclamaciones.

Por este motivo, habrá que contratar un perito especialista que pueda, a través del riguroso examen de la documentación médica obtenida de la asistencia al paciente, establecer y plasmar en un informe pericial en qué ha consistido la actuación contraria a la lex artis ad hoc y en qué medida ha contribuido al resultado dañoso.

Tercer paso: determinar la existencia y el alcance de los daños

La negligencia médica puede dar lugar, como ya hemos apuntado, a diversos daños, ya sean físicos o emocionales, incluso provocar la muerte del paciente. Para que la persona afectada pueda solicitar el resarcimiento de los daños, será también imprescindible determinar su existencia y cuantificación.

Lo habitual, en atención a la reiterada doctrina del Tribunal Supremo sobre la materia (SSTS de 9 de diciembre de 2008 y 11 de septiembre 2009), es cuantificar el daño mediante la aplicación del Baremo de accidentes de tráfico contenido en el Anexo de la Ley 30/95 de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados.

Para ello, es también imprescindible que un perito médico especialista en valoración de lesiones realice un informe pericial sobre el estado de las lesiones y las cuantifique según el citado Baremo, si bien es siempre una aplicación analógica y no imperativa en la actualidad.

Cuarto paso: reclamar la reparación de los daños

Una vez que hayamos realizado los anteriores pasos y, de ser viable la reclamación al haberse documentado la existencia de daño, actuación negligente y nexo causal, estaremos en condiciones de reclamar al agente responsable y, en su caso, a su aseguradora.

Cabe recordar que si la reclamación no se resuelve de forma amistosa, habrá que acudir a los tribunales del Orden Civil si actuamos contra profesionales o centros que actúen fuera del ámbito de la Sanidad Pública, o realizar una reclamación por responsabilidad patrimonial contra la Administración competente en el segundo caso.

De cualquier modo, entendemos que es imprescindible asesorarse por letrados en todo el proceso que guíen al perjudicado en todas las fases de la reclamación.

 

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Comentarios

mi pregunta es... ¿existe algún seguro de salud que cubra la reclamación civil por negligencias médicas? gracias

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